
Paradigmas.
Si me defino,
muero.
Me detengo.
Cuando se intenta establecer un paradigma,
se produce la ruptura.
Crisis interna, decía Kuhn.
Crisis,
pienso,
si no es interna,
¿de dónde se supone que es?
¿Qué mierda de existencialismo me absorbe?
Todos los temas giran sobre lo mismo,
me aburro, me aburren, te aburro.
Un hombre que está solo,
huye,
se encierra.
Nunca soy yo. Siempre soy yo.
¡Hija de puta sos vos!
Escapo de mí muchas veces,
de los demás también;
otras,
de nadie.
Pero siempre me escapo.
Creo que tolero más a los demás que a mí misma,
de a ratos,
me quiero tanto…
¿tanto?
Ruptura de paradigma y de nuevo adorarme.
Años de psicoterapia.
Me quiero.
Mucho.
Poquito.
Nada.
Me quiero lo suficiente para mantener la pulsión.
Vital,
con destino.
Y ya no me aburre tanto hablarme de mí.
Ama a tu prójimo como
a ti mismo…
Y procedo.
Me quiero.
Mucho.
Y… ¡qué linda que sos!, adoro tu sonrisa plena.
Me quiero
Poquito.
¿Qué te pasa hoy? Estás demacrada.
¿…como a ti mismo…?
Me quiero.
Nada.
Vos… ¿A qué colegio ibas?
Y miento, engaño al paradigma con las crisis internas
y todo.
Siempre termino riendo,
en definitiva.
De mí, más que de nadie…
Y del paradigma
que invento
para vivir.
——————
Pilar Almagro Paz.
30/06/06.
Autor: Desconocido
Categorías: misc
Etiquetas: , escritos, foto, poesía


Comentar.