Publicado el 12 de Junio, 2008 Por mariana

un día su madre se fue y se quedó solo
su habitación de niño olía a papel secante y a goma
en algunos momentos, él tiene el aspecto de ser muy feliz
es como si estuviese loco de felicidad
marguerite duras.
Publicado el 08 de Mayo, 2008 Por Ale Guerri
Lo más importante es expresarse tal cual se es sin ningún esfuerzo intencional o afectado para adaptarse.
Cuando se escucha a alguien, deben abandonarse todas las ideas
preconcebidas y las opiniones subjetivas. Uno debe simplemente escuchar
al que habla y observar en qué consiste su manera de ser. Hay que dar
poco valor a lo correcto y lo incorrecto, a lo bueno y lo malo.
Simplemente hay que tomar las cosas como él o ella las presentan y
aceptarlas así. Así nos comunicamos entre nosotros. Por lo general,
cuando se escucha alguna afirmación, se oye algo así como un eco de uno
mismo. En realidad, uno está escuchando la propia opinión. Cuando lo
afirmado está de acuerdo con esa opinión, tal vez se lo acepte, pero si
no lo está, la rechazamos o quizás ni siquiera le prestemos atención.
Ese es un peligro cuando se escucha a alguien. También lo es el quedar
aferrado a la afirmación. Cuando no se comprende una afirmación en su
verdadero sentido, uno se deja aferrar tácitamente por algo que está
relacionado con la propia opinión, por algún modo particular de
expresar la afirmación. Se acepta lo que se dice sólo como una
afirmación, sin ahondar y comprender el espíritu que inspira sus
palabras.
En Mente zen, mente de principiante (1970)
Publicado el 12 de April, 2008 Por Dan
" Por
encima de ellos vibra una escuadrilla de B-17, hoy con rumbo
desacostumbrado, fuera de los habituales corredores de vuelo. Detrás de
estas fortalezas volantes, la superficie inferior de las frías nubes es
azul y sus suaves ondas están veteadas también de azul, con toques de
rosa grisáceo o de color púrpura...Las alas y los estabilizadores
sombreados de gris oscuro. Sombras ligeramente horizontales alrededor
de las curvas del fuselaje y las barquillas. Los conos de las hélices
-invisibles éstas por la rotación- emergen de la encapotada oscuridad
del interior de las cubiertas. La luz del cielo transforma todas las
superficies vulnerables en un uniforme y crudo gris. Los aviones
zumban,
estáticamente, en el cielo cero, derramando escarcha recién formada,
sembrando el cielo de surcos de hielo blanco, color que armoniza con
algunas capas de nubes, las minúsculas aberturas y ventanillas en suave
negrura, el brillante morro de perspex para siempre en un fluir de
nubes y sol. El interior, negro obsidiana. "
Extrato del "arco iris de la gravedad" (Thomas Pynchon)
Comunidad Thomas Pynchon
Publicado el 27 de Julio, 2007 Por Dan

Altamente recomendable = "Todo está iluminado" de Jonathan Safran Foer